En los transportes públicos de Barcelona, desde hace un par de años se puede observar una imagen, el dibujo de una niña que lleva un moño como peinado y que está con medio ceño fruncido. Este personaje dice: «Viatja amb Karma» («Viaja con Karma»).

Esta es una frase con doble sentido, «Karma», entiendo que representa el nombre de la niña (es como suena la pronunciación de Carmen en catalán) y a la vez, hace referencia al concepto filosófico-espiritual, entendido como la cuenta que uno va engrosando con actos negativos que marcarán su conciencia y que determinarán su futuro. Me parece una campaña de marketing genial para el TMB, transporte metropolitano de Barcelona, aludiendo a la lucha contra el incivismo, al que ponen luz ejemplos como no despatarrarse en el asiento impidiendo que alguien se siente al lado, disculparse cuando tras un frenazo uno se abalanza sobre otro, ceder el asiento a personas que lo necesitan más que nosotros o pagar el billete de transporte y no «colarse» en él sin él, no tirar basura al suelo y no sé cuántas cosas más que me vienen a la mente para facilitar la buena convivencia.

Pues bien, sin saber cómo surgió la idea del mencionado personaje del transporte y, por tanto, sin ánimo de afirmar que esa fuera la fuente de su inspiración o que se trate de una mera coincidencia, diré que solo hay que trasladarse a Finlandia para encontrar su homónimo: la pequeña Little My o Pequeñita, en el mundo latino.

En el país de Santa Claus, o Papá Noël como decimos aquí, existen unos simpáticos personajes de cuento, los Moomins, que emulan a una familia de lo que parecen hipopótamos, pero que no son otra cosa que trolls (aquellos humanoides deformes con un moco colgando que se encontraban en el filo de la bondad y la maldad en las historias de la serie del «David el gnomo») y siempre van acompañados de una niña con un moño que es igualita a nuestra Karma del transporte. Nacieron de la mano de Tove Jansson en la cuarta década del siglo pasado y se hicieron tan famosos a continuación que son considerados verdaderos representantes del país, hasta el punto ser la imagen que ilustra la flota de aviones de Finnair. Otro transporte…

Pero, no solo eso. Estos personajes aún pareciendo dibujos creados para niños, esa no fue su primera intención y tienen un trasfondo mucho más complejo: el amor, la educación, la cortesía, y el respeto a los demás, la unión de la familia i a los amigos, dentro de la libertad de cada uno, marcan la «moraleja» última de los Moomins, que, por tanto, suele tocar los temas de la problemática social actual, según está explicado en la Wikipedia.

Little My o Pequeñita, es una niña que aparentemente vive con su hermana mayor, aun teniendo muchos hermanos más. Es traviesa, directa con sus palabras y sin ningún adulto-adulto, que se encargue de ella. Resulta ser un poco torbellino, lo que le genera más de un problema, aunque suele salir bien parada de ellos.

Seguro que también es una casualidad que la temática presente en las historias y actitudes de los Moomins sean tales como el cuidado y la convivencia con la naturaleza, la independencia y libertades personales, el procurar arreglar los problemas hablando o pensando, el intento de no discutir o enfadarse y anteponer la palabra o la inteligencia a cualquier tipo de violencia para solucionar los problemas, el respeto, la amabilidad y la educación.

No es una ironía, pero quizás no sea otra cosa que el inconsciente colectivo*…

*Concepto creado por Carl Gustav Jung y que según la RAE se puede definir como la parte del inconsciente que no depende de la experiencia personal y que está compuesto por arquetipos o representaciones comunes al género humano.